La toxina botulínica. Se aprovecha su capacidad de producir relajación muscular temporal para mejorar las arrugas de expresión.
- Es un procedimiento ambulatorio.
- Es llevado a cabo en consultorio, lleva entre 15 a 20 minutos.
- Es tolerable sin anestesia.
Las zonas más comunes de aplicación:
Rostro
- Las líneas de la frente.
- Las ”patas de gallo”.
- Las arrugas del entrecejo.
- Comisuras de la boca y cuello.
El objetivo del especialista es encontrar el equilibrio y la armonía entre el mantenimiento de la expresión facial y el efecto buscado por el paciente.
Es muy importante que este tratamiento sea realizado por un cirujano plástico certificado y experimentado ya que una aplicación con toxina botulínica en el lugar equivocado puede generar una expresión no deseada.
Valoración y tratamiento realizados por Cirujano plástico. Este tipo de procedimientos deben ser realizados respetando todos los protocolos requeridos por el Ministerio de Salud Pública.