Medicina Estética

MEDICINA ESTÉTICA

Botox®

Desde hace ya varios años las propiedades de la toxina botulínica son reconocidas y aceptadas como una sustancia cuya aplicación ofrece resultados óptimos e inmediatos.

Su uso más frecuente es la de disminuir las arrugas de expresión faciales. Se aplica de forma subcutánea causando parálisis temporal de los músculos que causan las arrugas causadas por la gestualidad.


Las zonas más comunes de aplicación son en las líneas de la frente, las llamadas “patas de gallo”, las arrugas del entrecejo, comisuras de la boca y cuello.


El objetivo del especialista va a ser siempre encontrar el equilibrio y la armonía entre el mantenimiento de la expresión facial y el efecto buscado por el paciente.


Debido a su eficacia, esta técnica viene utilizándose, cada vez con mayor frecuencia, con el objetivo de disminuir la sudoración excesiva en las áreas corporales en las que la misma ocasiona molestias o limitaciones.